Ahí las tenéis. ¡Mis primeras sandalias!. Estas sandalias me las compró la abuela. Fuimos a esa tienda llena de niños, mamás, papas, ruido, calor y peluches que se llama Chiqui. Allí mamá le dijo a una señora que "sacara el veintidós que me crece muy rápido el pie". No se que deciros, yo me lo miro y me parece que no se mueve. Luego me sentaron en una silla que colgaba de la pared y mamá se puso mustiuca y me dijo :" Ay cariño, en ese sitio se sentaba mamá hace poco". Debe estar confundida, porque el sitio es muy pequeño y mamá es muy grande.
jueves, 31 de mayo de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Mi primer día de playa (Audrey)
Seré breve porque estoy agotada. ¡Hoy ha sido mi primer día de playa!. Papá me dijo por la mañana, "Vamos a ir a la playa". Y no entendí nada, menos mal, porque si llego a saber lo que era, me hubiera puesto muy nerviosa. La playa es un lugar donde el suelo es blando y caliente, además puedes jugar con él, ¡comerlo no que te riñen!, además hace calor y no llevas zapatos. Al fondo hay agua, ¡mucha agua!, tanta agua que aunque mires no encuentras el tapón, y además, va y viene. Jugué un montón y metí los pies. !Fuí tan feliz!. Mamá me miraba con su cara como de ir a llorar, ya os dije que es un poco mustiona.
Por la tarde salí a pasar e hice amistad con unos señores con casco que querían llevarme en un camión. No lo entendí, pero según mama y la abuela, "les hice gracia". En fin, que fue un día genial. No os puedo contar más, porque estoy tan cansada, que estoy deseando que me bañen y me acuesten. Soñaré con la arena y mi cubo. ¡Tenés que compraros uno e ir a la playa!
Por la tarde salí a pasar e hice amistad con unos señores con casco que querían llevarme en un camión. No lo entendí, pero según mama y la abuela, "les hice gracia". En fin, que fue un día genial. No os puedo contar más, porque estoy tan cansada, que estoy deseando que me bañen y me acuesten. Soñaré con la arena y mi cubo. ¡Tenés que compraros uno e ir a la playa!
A favor de, no en contra de (yo)
El viernes mientras corría escuché en la radio algo que me hizo pensar mucho. No suelo escuchar la Ser, pero la casualidad hizo que me detuviera un rato en su programa de la mañana. El tema era la final de la Copa del Rey. De repente, a un niño que por la voz no parecía muy mayor, le preguntaron quien quería que ganara, " No quiero que gane el Barça" dijo. Uno de los contertulios expresó su desazón. Le parecía que al niño, alguien debía haberle puesto aquella idea en la cabeza, porque, según dijo, "Uno no debe estar en contra de sino a favor de". Si no lo cito correctamente, lo siento, y si no recuerdo su nombre también, diré a mi favor que nunca escucho ese programa y que lo sintonicé por unos instantes.
viernes, 25 de mayo de 2012
Concierto Ospa 24 de Mayo (yo)
El concierto de ayer de la Ospa fue magnifico. Salvo porque siguen ninguneandonos y no nos dan bises, fué uno de esos que se escuchan pocas veces. Con la orquesta de buen humor, un programa magnífico y equilibrado y una violinista excepcional. Mientras sonaban los deliciosos acordes de la "Danza del trigo" de Ginastera, que evocaban a una Grace Kelly de vestido vaporoso charlando, vaso en mano, con un Cary Grant de traje y pajarita, mi cabeza voló hacía algo que acababa de leer en el programa. Dylana Jenson, la violinista que aun no había salido a escena, había empezado a tocar con dos años y medio. Una joven prodigio que ya daba conciertos cuando aún era una niña. Luego, el silencio. Un silencio musical de casi catorce años debido, por lo visto, a que le quitaron su violín.
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