jueves, 17 de octubre de 2013

Frutas de Aragón

A mi hija Audrey le encantan las frutas de aragón, más bien le gustaban al abuelo y ella ha heredado la querencia. Como eramos incapaces de encontrarlas y todo el tiempo nos las reclamaba, llamamos directamente al proveedor, Caro. Quería darles las gracias porque nos vendió una caja a pesar de ser unos particulares. Así debe comportarse una gran marca, mimando al cliente y con responsabilidad.
Ahora solo tenemos el problema de comernos seis kilos de frutas :)

lunes, 14 de octubre de 2013

Mi semana (Audrey)

¡Mi semana fue estupenda! aunque sigue sin gustarme ir a la guarde, ya voy más contenta, le dije a mama que Juani, mi profe, "es muy interesante" porque con ella aprendo muchas cosas. También me gusta porque me recoge mi abuelito y volvemos dando un paseo, jugamos en la plaza de toros y veo a una amiga que hice que dijo el abuelo "Pi" que es monja. Me pare con ella porque llevaba un Jesús grandisimo, ahora charlamos y le recé el Jesusito de mi vida, es muy simpática y me gusta hablar con ella porque habla Francés como papa.

viernes, 11 de octubre de 2013

Concierto Ospa, 10 de Octubre

Ayer por fin llegó el primer concierto de la temporada de la Ospa en Gijón. Se sentaba la orquesta y ya se notaba una vibración alegre, un murmullo de avispero atareado, todos muy delgados tras el verano, mucha melena bonita y bien cuidada y mucha raya bien peinada. El programa era de por si atractivo se titulaba Rusia esencial y presentaba a dos grandes autores Shostakovich y Rachmaninov. El concierto empezó con la obra "Resonancias para Orquesta" del compositor Barcelonés Marcos Fernandez. Supongo que como toca alabar lo nuevo ya dirán que "tiene cosas interesantes", que "es un concepto nuevo", etc. El autor pretendía estudiar la capacidad de una orquesta para crear resonancias y ¡a fé mía que lo consiguió!, ¡todo muy resonante en verdad! Pero para mi, sólo hubo 20 seg memorables, en los que toda la orquesta sonó como si gotas de agua cayeran entre nenúfares de un jardín oriental, fue bello y efímero.

miércoles, 9 de octubre de 2013

El tiempo

Ultimamente ando revuelta con el paso del tiempo, me encuentro en lo que Platón definía como "un silencioso dialogo del alma consigo misma". ¡Si, lo se!, se que hay cosas más importantes ahora mismo sobre las que escribir, soy consciente de que el mundo de twitter arde con otros temas, que la política de "todo por el pueblo pero sin el pueblo" de nuestro gobierno levanta muchas ampollas (incluida a mi) y que todavía estamos enterrando los cadáveres de los últimos inmigrantes muertos, pero a mi me preocupa un tic tac. Me preocupa el tiempo perdido, concretamente el hecho de que no voy a poder recuperarlo. En una existencia lineal uno va hacia delante como un burro con orejeras, lo que queda atrás ya queda ahí, no hay manera de volver, no hay teoría de cuerdas para el alma.
Uno de los libros que más veces he leído es el Walden de Thoreau. Es un libro que particularmente me inspira y del que cada vez que lo leo, saco nuevas lecturas. Supongo que como dicen, las cosas solo se revelan para el que esta llamado a verlas y así ocurre a veces con un texto, no es la misma la lectura a los 20 que a los 30, ahora mi cerebro profundiza y permea hacia capas inferiores, más densas. A Thoreau también le preocupaba el tiempo, en una metáfora hermosa lo compara con un río, "el tiempo es solo el río en el que voy a pescar", un río que tenía una corriente en la superficie y un lecho que iba solidificandose con los años.