Una de las cosas más fastidiosas de la gente normal, es que no tenemos un "closet", es decir, carecemos del suficiente espacio para dedicarlo a ser armario. Esto lleva a una actividad engorrosisima, "el cambio de estación", terrible momento en que te pasas una semana intentando que sequen los jerseys gordos del invierno y preguntándote, en que bolsa o caja del trastero habrás puesto esto o aquello... En esta actividad me encontraba yo cuando comencé a rememorar el concierto de la Ospa del Jueves.
sábado, 20 de abril de 2013
miércoles, 10 de abril de 2013
Mi primera cama
¡Ya tengo cama!. El otro día me quedé a dormir la siesta en casa de los abuelos... me extrañó, pero me dio igual porque me lo paso muy bien allí. Al volver a casa, ¡tenía una sorpresa!. ¡Mamá y papa me habían comprado mi propia camina!. La cuna se había ido, y toda la habitación era distinta. Estoy muy contenta. Aunque no os voy a engañar, sigo con miedo a dormir y tienen que dejarme una luz, pero desde mi cama nueva y con mi nueva luz, todo parece menos malo.
lunes, 1 de abril de 2013
Teno miedo
Teno miedo. Por lo que sea llevo cuatro días en que me asusto de noche. Dicen papá y mamá que son terrores nocturnos. Lo cierto es que grito, sudo y lo paso mal. El otro día soñé que Erizin perdía las patas y ayer que alguien se llevaba mi mariquita preferida. Me dan muchos mimos cuando me despierto y me vuelvo a dormir, pero no me gusta sentirlo. Todo empezó porque un niño de la guarde me habló de morir y matar. No me gustó saber eso y ando inquieta. Os iba a hablar de que vino mi madrina y me regaló dos libros y de que el padrino me trajo una tarta con cosas arriba, de que fui a ver a Chechus y a la Banda de música de Gijón, que tengo un globo flor, una flauta y otras cosas, pero prefería contaros lo otro. Ahora estoy mejor, hablaron conmigo los abuelos y papa y mamá, me puse contenta y hoy seguro que duermo mejor. Os lo cuento otro día que ahora voy a hacer la siesta.
Preservemos la inocencia
Educar a un hijo no consiste en darle cosas, ni eso que llaman hoy en día Quality time, tampoco dar fiestas con cuatro mil euros en confetti. Educar a un hijo consiste en prepararle para ser una persona de provecho. ¿Antiguo eh?, pues eso es lo que pienso y lo que mi abuela decía. Por desgracia parece que los valores como la honestidad, la decencia, la caridad, la misericordia, la bondad, etc, se han quedado para el Bushido (código samurai), o para los cuatro que creemos en ellos. Entre uno y tres años, los niños, deberían ser protegidos como el lince ibérico o el oso.
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