jueves, 25 de julio de 2013

Horacio Lavandera Jovellanos 24.07.13

Hay algo mágico en un solista sobre un escenario, como si fuera del foco que los ilumina no existieran. Un escenario desnudo sobre el que sólo hay un piano negro de cola es de por si evocador, a mi los pianos de cola negros me recuerdan a Clark Gable con su eterna pose de galán y esa media sonrisa suya tan característica. El concierto de ayer no me defraudo, Horacio Lavandera es un excelente pianista, posee una gran técnica y mucha capacidad para transmitir lo que toca sin histrionismos de vedette.
 
No me gustó tanto el programa elegido, demasiados greatest hits, por decirlo de alguna manera. Era un programa quizás, para un publico poco conocedor de la música clásica, pero ese publico no era el que estaba ayer en el Teatro y por tanto, el claro de luna de Beethoven, la Marcha nupcial o el Danubio azul resultan demasiado manidos. Eso si, la interpretación del pianista fué excelente, tocando con un gusto y una claridad enormes pero se echó en falta alguna obra de más enjundia musical. Disfruté mucho del Claro de Luna de Debussy, pero hubiera sido maravilloso si hubiera tocado del mismo autor, los Arabescos, por ejemplo. Con la Rapsodia nº2 de Liszt recordé un episodio de Tom y Jerry en el que el gato perseguía al ratón con los acordes de esta pieza, tan bella en su mar de fusas como complicada técnicamente. Bellísima la Balada nº1 en sol menor de Chopin y las propinas tan Españolas de Falla.
En definitiva, un buen concierto de un excelente pianista que demostró tanto sus cualidades tecnicas como artísticas, pero al que le falló, en mi opinión, el programa. Si en su gira por España va a tocar a vuestra ciudad os lo recomiendo hondamente.

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