martes, 5 de febrero de 2019

Mi semana (Audrey)

   La semana pasada estuve malita. He crecido un poquito más pero os confieso que me encantó no ir al cole. Estuve mucho con mis abuelos, vi una ardilla y me nacieron tres gusanos de seda. Se despistaron al estar cerca de la calefacción y eclosionaron antes ¡Fue un lío! No hay hojas de morera y están comiendo canónigos. Hemos puesto la caja en otro sitio, y ahora me toca esperar hasta marzo o abril para ver al resto, pero mientras tanto estos prematuros serán mis amigos un tiempo. Estoy deseando sacarlos y jugar con ellos. Yo quiero un perro o un gato, pero como no me dejan tenerlo, mi abuelo me compró los gusanos. En realidad unos huevos que vinieron de otro sitio de España por correo ¡Unas cosas!

   Mi profe me mandó un montón de deberes para ponerme al día. Digo yo: no tendremos derecho los enfermitos a no hacer matemáticas. Pues por lo visto no. Tuve que estar casi media hora haciendo cosas. Dice mamá que me quejo mucho porque eso no es nada, pero a mi me cuesta muchísimo estar quieta y concentrada tantísimo tiempo.

   No pude entrenarme pero el sábado jugamos partido. Perdimos como casi siempre. Jugamos en una categoría donde todas son más grandes, y se nota. 

   Con la guitarra voy bien. La toco de cuando en cuando. Suena muy bonito aunque no voy a clase. No quiero ir. Estoy de clases hasta el moño. Miro en la tablet vídeos de gente que enseña a los niños a tocar y trato de hacer lo que dicen. Descubrí que te duelen los dedos al tocar las cuerdas. Con el piano no pasa. No me desanima porque me gusta más la guitarra, pero es un dato que os aporto.

   Voy a dejaros porque tengo que merendar y jugar un rato.


Reflexiones sobre el año nuevo.

   Hoy cinco de febrero comienza el año nuevo Chino. El año del cerdo más concretamente. Lo veo propicio: bondad, salud, dinero y fertilidad. Me suena bien. Por otro lado espero que lo del cerdo se aplique a todo "y a todo gocho le llegue su San Martín". Algunos están ya maduros para ello, y otros están madurando.

  Miro hacia El Salvador y no se si preocuparme o no por la llegada de Bukele. Por ahora los que le critican le avalan a mis ojos, pero los extremos no van conmigo: ni de derecha, ni de izquierda, ni religiosos. 

  En realidad no debería preocuparme por otros. Aquí tenemos bastante con "Pedro el bello", que madura a ojos vista. Ahora como los presupuestos no cuadran, van a sacarle más dinero a las familias y las empresas. Sangremos al cerdo hasta que se muera. Sigo sin ver claro que lleguemos a tener unas elecciones algún día, y que cuando las haya, el resultado sea veraz y no fruto del puchero como sus barómetros.

miércoles, 16 de enero de 2019

La tesis de Dumbledore

  Dumbledore nunca quiso aceptar el puesto de Ministro de la magia. Pese a haberle sido ofrecido en múltiples ocasiones, siempre se mantuvo firme en su negativa ¿Por qué el que era considerado el mejor y más poderoso mago de todos los tiempos, no quería aceptar el cargo de más relevancia del mundo mágico?
¿Acaso él era diferente de todos los demás mortales? ¿Acaso no fantaseaba con llegar a obtener un reconocimiento de algún tipo? La respuesta era más simple: Autoconocimiento. 

  Dumbledore sabía que: a pesar de ser brillante, inteligente y capaz; el poder le corrompería. Solo una vez lo rozó, y se transformó en alguien que lamentó toda la vida haber vislumbrado. Vio como el poder le convertía en un ser egocéntrico, egoísta y desconsiderado. Uno que solo tenía en cuenta los propios deseos, sin importarle a quien pudiera lastimar. Uno que había olvidado a quien debía lealtad y respeto. Uno que olvidó a su familia únicamente pendiente de sus propios logros y objetivos, pero sobre todo, uno que estaba alejándose de sus propias creencias.

lunes, 7 de enero de 2019

Vuelta al cole (Audrey)

  Podre de fastidio estoy. Mañana tengo que volver al colegio y encima es martes. He perdido uno de mis días de clase de gimnasia, para dos que tengo. Menos mal que tengo entrenamiento después. Tengo lentejas para comer. Hubiera preferido salchichas. Todo es negativo la verdad.
El colegio no me gusta mucho. Me aburro un montón en clase, y me cuesta mucho estar atenta y sin moverme. Como soy muy responsable lo hago todo: me porto bien, atiendo y saco muy buenas notas. Pero es un esfuerzo enorme. Sigo sin entender a que voy. Tuve muy buenas notas, casi todo sobresalientes, por eso creo que no hace falta que vaya tantas horas. Es una idea.
La semana pasada estuve en un campamento deportivo tres días. Les dijeron a mis padres que soy muy buena para todos los deportes. Mamá se emocionó porque ella es un poco mala para casi todos, no se lo digáis. La cosa es que me lo pasé bomba jugando a mil cosas. Hice hasta salto de longitud. 
Hoy fuimos a correr papá y yo, y pasamos a mamá. Me gusta que vayamos juntos, pero ella se queda atrás. Dijo papá que iba concentrada como una profesional. Es verdad, pero va lenta.
No salí de casa más. Me dediqué a jugar con todo lo que me trajeron los Reyes ¡Me trajeron la guitarra! Estoy feliz, aunque es difícil que suene bien. Tendré que poner esfuerzo y paciencia, y no son dos de mis mejores cualidades ahora mismo.
Esta semana cumplo ocho años. Me preocupa porque no quiero crecer tan rápido. Los niños se vuelven cada vez más antipáticos, ya no quieren jugar a las mismas cosas, y parece que tengo más deberes y preocupaciones. Dice mamá que no me tengo que preocupar, que siempre voy a ser su bebé, pero me preocupo. Lo único bueno es que doy una fiesta para mis amigos y seremos un montón. He pedido una tarta enorme y una piñata. Espero que nos lo pasemos genial.