Hoy cinco de febrero comienza el año nuevo Chino. El año del cerdo más concretamente. Lo veo propicio: bondad, salud, dinero y fertilidad. Me suena bien. Por otro lado espero que lo del cerdo se aplique a todo "y a todo gocho le llegue su San Martín". Algunos están ya maduros para ello, y otros están madurando.
Miro hacia El Salvador y no se si preocuparme o no por la llegada de Bukele. Por ahora los que le critican le avalan a mis ojos, pero los extremos no van conmigo: ni de derecha, ni de izquierda, ni religiosos.
En realidad no debería preocuparme por otros. Aquí tenemos bastante con "Pedro el bello", que madura a ojos vista. Ahora como los presupuestos no cuadran, van a sacarle más dinero a las familias y las empresas. Sangremos al cerdo hasta que se muera. Sigo sin ver claro que lleguemos a tener unas elecciones algún día, y que cuando las haya, el resultado sea veraz y no fruto del puchero como sus barómetros.
