viernes, 30 de enero de 2015

El aullido de los perros

Cuando yo nací, España no se parecía en nada a lo que es ahora. ¡No os preocupeis!, no voy a ponerme en plan; "jugábamos en la calle, existía la EGB, veíamos a Espinete en la tele"... todo eso lo dejo para los progres, y sus libros y monólogos sin gracia.
Cuando yo tenía un año de vida, Franco murió, aunque no lo creáis, recuerdo el nerviosismo en el ambiente, mi padre canceló un viaje de trabajo, mis abuelos comprobaron el dinero que tenían guardado en el armario para emergencias, los perros aullaban, solo mi madre, mujer calmada en la tormenta donde las haya, permanecía centrada e impertérrita.

viernes, 9 de enero de 2015

Sobre concierto Ospa para las familias

Solo un apunte; me lo pasé genial en el concierto del pasado lunes. Ya esta. Disfrute muchísimo con el repertorio, me reí con la obra "quien mató al compositor", disfruté las corbatas de colores, y sobre todo, la traca final con mucho gorro de papa noel, y especialmente, con el Director, Rossen Milanov, tan divertido y cercano. ¿Por que no decirlo?, me gustó ser dirigida por él, aunque fuera en el aplauso.
Para todos los interesados en los conciertos familiares, podéis informaros en info@ospa.es ¡merece la pena! los precios son muy asequibles, y son un buen modo de acercar a los niños a la música clásica.

Mi semana (Audrey)

¡Hola! mi semana ha sido estupenda. El lunes me llevaron mis papás al concierto de la Ospa en Oviedo. ¡Por fin mama me llevó a ver a la orquesta que ven ella y la abuela! Al principio me puse nerviosa, eran muchos y llenos de instrumentos, pero luego, me lo pasé muy bien. Bailé mucho en la butaca y con los brazos, ¡tocaron cosas que conocía del cole, de Navidad! Luego vino un señor, y se pusieron a preguntar a todos los instrumentos cosas, y los instrumentos respondían tocando. Al final, el señor nos tiró caramelos, y el que estaba de espaldas, se puso un gorro de papa noel, y se dió la vuelta, ¡que risa pasamos! porque todos los adultos, empezaron a aplaudir, y hacer gestos graciosos. ¡Me reí mucho!
Por la tarde fui a la cabalgata de Reyes. El año pasado lloré porque me puse muy nerviosa con el ruido. Este año ya soy mas mayor y lo pasé mejor. Estuve muy nerviosa, y me desperté por la noche, porque escuche la campana de uno de los camellos de los Reyes. Cuando me desperté, ¡la bici que había pedido estaba en el salón!, no me lo podía creer. El resto del día fue de mucho nervio, cada poco me daban un regalo bonito, en fin, un día estupendo.
Ayer empecé al cole, y eso ya no fue tan bueno. Me cambiaron de mesa en clase, a mi, y a todos los niños. Eso me puso muy nerviosa. Mama me dijo que era para que hiciera otros amiguinos, pero yo no quería hacer otros, y sobre todo, quería seguir sentada en mi mesa. Menos mal, que papa y mama me recogieron en la parada, y me llevaron mi bici nueva. Ahí me puse contentisima. Luego fuimos a un parque a hacer pompas de jabón, como Bob esponja, que es mi favorito de los dibujos que viven en la tele.
Mañana es mi cumpleaños, cumplo cuatro dedos de la mano, creo que me hice ya muy mayor, doy una merienda en casa con la familia y mi amiga "cote". ¡A ver si mamá pone globos! ya os lo contaré.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Balance...

La Navidad es un tiempo extraño. Es como si te obligaran a hacer un paréntesis obligatorio en tu vida, y convertirte en algo que no eres. Para mi, la Navidad, practicamente se termina el día 25. Detesto la Nochevieja, de hecho, no acabo de entender bien que recontra celebramos, y ya no voy a entrar en lo muchísimo que aborrezco todo este show de comidas, cenas y demás. Huyo de casi todo, y como los últimos años, por motivos varios, vivo fuera del mapa social, la verdad es que celebro lo menos posible y muy escogido. Uno mira alrededor, y solo ve caras tristes y estresadas, no se si en países ricos sera otra cosa, pero desde luego España, esta para poquisimas alegrías, eso si, la gente se empeña en disimularlo y sigue comprando y gastando como si no hubiera un mañana... pero lo hay.
Desde el punto de vista del consumismo la Navidad me irrita, pero como Cristiana me indigna todavía mas. Hace poco alguien me comentó que había puesto el Belén en casa, "para que su hijo viera de todo", estuve en un tris de preguntar si no se le había ocurrido probar a celebrar el Hannukah, que es tan bonito e introspectivo.
Al final todo se cifra en gastar y comer, ¿pero que celebramos exactamente?
Que nadie se equivoque, siempre he sido una fan de la Navidad; las luces, los villancicos, las comidas familiares... pero ultimamente, parece que hemos perdido el sentido de la tradición. Estamos inmersos en un black friday continuo, y claro, eso creo muchas amarguras, porque pocos pueden permitirse ese nivel de gasto, es mas, aunque uno se lo pudiera permitir, no debiera, al fin y al cabo, ¿que reporta esa escalada continua de acaparacion sin limite?
Yo no suelo hacer balance tal día como hoy, sino para mi cumpleaños, pero si que me pienso inflar con buenos deseos. Uno de ellos sería, que el año que viene, nadie tenga que picar a mi puerta, ni a la de nadie, pidiendo comida.